miércoles, 29 de junio de 2016

USCIS Apoya la Educación Internacional

USCIS juega un papel importante en ayudar a los Estados Unidos mantener lo que el Instituto de Educación Internacional llama “el lugar preferido para continuar estudios superiores.”  Así que no fue una sorpresa cuando más de 1,100 educadores llenaron las sesiones presentadas por USCIS en la reciente conferencia anual de NAFSA: Asociación de Educadores Internacionales en Denver.

Arriba: Amber Vasek y Quintion Eaton en el pabellón de USCIS en la conferencia NAFSA.

En la sesión llamada “El Servicio de Ciudadanía e Inmigración: Asuntos de Actualidad” se les brindó a los administradores de universidades y a los oficiales designados de las escuelas información sobre de los tiempos de procesamiento y las transferencias de cargas de trabajo en nuestros centros de servicios. También recibieron un resumen sobre la nueva regla del STEM OPT y las últimas herramientas de servicio al cliente

Entre los oradores estuvieron Cheryl Afflerbach, administradora de portafolios estudiantiles del Centro de Servicios al Cliente; Bertha Anderson, administradora de portafolios estudiantiles del Directorio de Servicio al Cliente y Enlace Público de USCIS; y Quintion Eaton, analista de la División de Verificación que administra el programa Verificación Sistemática de Derechos de Extranjeros (SAVE, por sus siglas en inglés). Otra oradora fue Allison Posner, jefa de atención a casos de la oficina de la Procuradora del Cliente de CIS, oficina que es independiente de USCIS (en inglés).

Arriba: Amanda Brinlee, Bertha Anderson, Quintion Eaton y Allison Posner durante la sesión de USCIS en la conferencia.

Nuestra colega, Bertha, también presentó una segunda sesión titulada “TemaNET: Herramienta para colaborar” en la que hizo énfasis en las áreas en que USCIS trabaja con NAFSA para atender asuntos sobre estudiantes con visas J-1, F-1 y M-1 quienes han presentado los Formularios I-765 y I-539.

Los visitantes de nuestro pabellón en el Centro de Convenciones de Colorado mostraron interés particular en las tarjetas de estudio (flash cards) para el examen de naturalización . En particular sobre naturalización, les recordamos a los asistentes sobre la provisión para estudiantes que permite a aquellos que estudian fuera de su lugar de residencia presentar su Formulario N-400 en el distrito donde está localizada la institución donde estudian. O también, pueden presentar su solicitud en el estado donde tienen residencia, si son dependientes de sus padres al momento de presentar su solicitud para la naturalización.
Para conocer más sobre cómo convertirse en estudiante internacional en los Estados Unidos, visite los sitios web: “Study in the States” de DHS y “EducaciónUSA”  del Departamento de Estado.

lunes, 16 de mayo de 2016

Paola Guanche Nuviola, Joven Estrella de la música, se Convierte en Ciudadana Estadounidense

(Por Ana E. Santiago, Oficial de Asuntos Públicos de USCIS)

El mundo del espectáculo no es algo nuevo para Paola Guanche Nuviola. Su padre, Orlando Guanche es un músico cubano muy conocido. También su madre, Lourdes Nuviola.  Su tía es Aymee Nuviola, una cantante nominada al Grammy capaz de cantar canciones a ritmo lento o  una vivaz guaracha con igual facilidad en cualquier escenario del mundo.

Así que hace tres años Paola pasó por el proceso de audición de 13 semanas del concurso de talentos  “La Voz Kids” de Telemundo (versión en español de “The Voice”), la jovencita de 13 años no estuvo tan nerviosa como muchos esperaban.  Seis mil otros niños y jóvenes audicionaron a este show. Paola fue una de los seis finalistas.

Los jueces la eligieron la ganadora por su interpretación de  “I Will Always Love You”, canción famosa de la cantante Whitney Houston. La ovación fue  ensordecedora. El artista invitado especial,  Ricky Martin, estaba fuera de sí, alabando el talento de la joven cantante. Paola había llegado.

“Fue un momento estupendo para mí”, dijo Paola, que ahora tiene 15 años. “Quería demostrarle a mi familia que yo también soy artista, como ellos, y ese fue el momento de mostrarlo.”

Paola nació en México. Sus padres salieron de Cuba durante el llamado “Período especial”, después de la caída de la Antigua Unión Soviética, en el punto más alto de la escasez en la isla comunista. Su padre dijo que quería tener hijos en un país con libertades.  “¡LI-BER-TAD!” 

Así que cuando la pareja tuvo la oportunidad de salir de la isla, se marcharon.  Eso fue en el 1996.

El pasado sábado 7 de mayo por la mañana,   Orlando condujo a Paola a la Oficina Local de Miami de USCIS para recibir su certificado de la ciudadanía. Los dos excitados y nerviosos,  pero muy contentos. La tía famosa, Aymee, se les unió allá. Ella también se convirtió a ciudadana estadounidense hace un par de años y entendía la importancia de este momento.   

Paola Guanche Nuviola con su certificado de ciudadanía. 

“Significa mucho para mí,” dijo Paola, minutos antes del comienzo de la ceremonia. “Es el país que permitió la liberación de mi familia; a unirnos, a dedicarnos a nuestro arte.”  Añadió que “Este es el país que mi familia puede elegir, puede quedarse junta, crecer, aprovechar de las oportunidades que mucha gente da por sentado”.

Paola recibió su certificado en una ceremonia especial para niños y jóvenes.  Fue una ceremonia de ciudadanía que, a diferencia de una ceremonia de naturalización, es para niños y jóvenes que cualifican a la ciudadanía bajo el estatus de sus padres. Rodeada de otros 44 niños y jóvenes, familiares y miembros de la prensa que la persiguen por todas las partes,  habló de su nuevo país y lo que significa para ella y su familia.

Mientras su sobrina hablaba con la prensa sobre este día especial, Aymee sonrió con orgullo.  “Es un momento estupendo para ella, para nuestra familia. Convertirse en ciudadano estadounidense es un privilegio. Estados Unidos es un gran país, donde la libertad y las oportunidades son reales. Hoy honramos los derechos que la ciudadanía nos concede, así como nuestras  las obligaciones patrióticas nuestras”.

jueves, 5 de mayo de 2016

Parte IV: Semana de Reconocimiento al Servicio Público, "Cómo la Frase 'Siempre Estaré Contigo' se Tradujo en una Reunión 12 Años Después para esta Analista de Presupuesto"

En esta serie de cuatro blogs en celebración de la Semana de Reconocimiento al Servicio Público, honramos la dedicación de los empleados de USCIS, quienes cumplen la misión de USCIS de asegurar la promesa de América como nación de inmigrantes.

Por Benjamin Rubenstein

Sanh M. tenía 8 años cuando soltó la mano de su padre, pues él le enviaba en barco desde Vietnam con destino hacia un campamento de refugiados en Tailandia. Ella recuerda que su padre le dijo: “Vete. Vete con tus hermanas. Tu madre, tus hermanos y yo pronto estaremos contigo.”  


A la derecha: Sanh (izquierda) y sus hermanas mientras viviendo
en un campamiento de refugiados en Tailandia de 1986-1988.
Sanh pensaba que se reunirían pronto, que los demás tardarían solo un par de días. Sanh y sus tres hermanas mayores corrieron a toda velocidad a través de los bosques y pantanos, escurriéndose entre los soldados que vigilaban las playas, y encontraron el barco. Cuando  llegaron al campamento de refugiados y durante los dos años que pasaron allí, Sanh les preguntaba a sus hermanas, “¿Dónde están mama y papa?” No había ninguna manera de contactarles. No sabían qué había pasado con sus padres y hermanos menores. Sus padres y sus hermanos no  sabían tampoco qué había pasados con ellas. 

Sahn dice que sus padres les enviaron lejos para que obtuvieran  mejor educación y futuro. Cuando salieron de su país, antes de las reformas económicas de Vietnam, el país era uno de los más pobres en el mundo. El ingreso per cápita era más o menos $100 y la mayoría de la población vivía en pobreza extrema. Sanh crecíó durmiendo en la misma cama con sus tres hermanas. Aun así, tiene buenos recuerdos de la amabilidad del trabajador pueblo  vietnamita, y del pescado fresco.    


A la izquierda (Sanh izquierda) y su padre
en su graduación de Virginia Tech en 2001.

Al recordar el sufrimiento en el campamento de refugiados en Tailandia, Sanh lloró por momentos. “Dormíamos con hambre. Ellos tenían comida, pero no era suficiente para todos. Había mucha gente allí. Era triste. A pesar de esto, saber que había otros niños en la misma situación, me hacía sentir mejor. Además, tenía a mis hermanas.”

Dos años después, en 1988, Sanh y sus hermanas fueron aceptadas formalmente en  EE.UU. a través de una organización se llama Connections, que es una organización de la Iglesia Católica Romana localizada en Richmond, Virginia, y las cuatro niñas fueron colocadas en hogares de acogida temporal.  Por fin, las hermanas pudieron ponerse en contacto con su familia que había permanecido en Vietnam. 

Las hermanas fueron separadas y colocadas con  familias distintas en el área de Roanoke, Virginia, aunque Sanh permaneció con su hermana más contemporánea en edad, llamada Sinh. Sanh sentía aliviada al vivir con Sinh y de ver a sus otras hermanas cuando los padres de crianza les reunían. 

Sanh dice que en Asia todo el mundo tenía ojos marrones y pelo negro. “Llegar aquí y, wow – el ambiente, la comida, y gente de nacionalidades distintas. Me sentía aceptada. Era algo increíble.”

En 1999, casi 12 años después de haber soltado la mano de su padre, las cuatro hermanas y sus padres se reunieron una vez su hermana mayor se naturalizó y pudo patrocinarles. 


A la derecha: Sanh (al centro) y toda su familia
reunida para celebrar su boda en 2006.
 
Sanh se naturalizó en el año 2000. Sus hermanos y su hermana pequeña vinieron a Estados Unidos en 2005 cuando sus padres tuvieron la oportunidad de patrocinarles.
Ahora, su familia entera está en EE.UU. y viven a lo largo de un tramo de 250 millas desde Roanoke hasta Dunkirk, Maryland, lugar donde vive Sahn. Dice que la reunión con su familia “fue uno de los momentos más felices de mi vida. Sufrimos mucho por mucho tiempo. ”

Cada par de meses Sanh ve a sus padres. También, mantiene contacto con su familia de crianza localizada en Blacksburg, Virginia, donde ella estudió contabilidad en Virginia Tech. Sinh y Sanh se ven a menudo porque viven a 30 millas de distancia. También, cada una tiene dos niñas. A las hijas de Sanh, Caitlin, de 6 años, y Brianna, de 5, les gusta cantar, bailar, y nadar. 

Sanh volvió a Vietnam en 2001, antes de casarse y tener sus niñas. Lo encontró distinto de lo que recordaba, ahora con una industria enfocada en el turismo y muchos vietnamitas viviendo bastante cómodos.



A la izquierda: Sanh (derecha), su esposo y sus niñas
durante una visita al National Harbor.
Sanh, quien primero se desempeñó como contable en KPMG, se convirtió en contratista de USCIS en 2003 y en 2011 se convirtió en una empleada federal. Es analista de presupuesto en la oficina de Información y Tecnología. Dice que trabajar en USCIS es “algo que siempre quise hacer. Es mi historia y quien soy; quiero ayudar a hacer un impacto positivo.”

Si Sanh tuviera la opción de cambiar su pasado, ¿se hubiese quedado en Vietnam con su familia?  No. “Me siento verdaderamente bendecida de estar aquí,” dijo. 

miércoles, 4 de mayo de 2016

Parte III: Semana de Reconocimiento al Servicio Público, "La Historia de un Oficial de Refugio: Incontables Historias de Sufrimiento y Pérdida"

En esta serie de cuatro blogs en celebración de la Semana de Reconocimiento al Servicio Público, honramos la dedicación de los empleados de USCIS, quienes cumplen la misión de USCIS de asegurar la promesa de América como nación de inmigrantes.

Por Benjamin Rubenstein

Por seis años, Slava Madorski, Oficial de Refugiados para USCIS, viajaba el mundo entrevistando solicitantes para determinar si se les podía otorgar estatus de refugiados, por motivos de persecución o miedo de persecución. Durante tres de esos años, hasta que tuvo la opción de usar una computadora durante las entrevistas, hacía hasta 40 páginas diarias de apuntes a mano, para registrar sus historias. Una vez, mientras entrevistaba a un hombre en Bagdad, se le fue el bolígrafo de su mano a causa de un caso grave de calambre de escritor.  El hombre, que en esos momentos describía  las torturas y su experiencia cambiando de unas cárceles a otras, río. Madrosky pidió disculpas. “Es la mano. No le he lanzado el bolígrafo.” Fue el hombre más gentil del mundo. Se apenó por mí, mientras yo pensaba, ‘¿Por qué este hombre se apena por mi tonta mano?’ 


Madrosky, 38, nació de padres judíos en la ciudad rusa de San Petersburgo (anteriormente 
A la derecha, Madorsky y su padre, Vladimir, c. 1982 en
Leningrado (actualmente San Petersburgo).
Leningrado durante la época soviética que terminó en 1991). Según ella, su padre quería inmigrar cuando tenía 18 años pero después de la universidad y el servicio militar, aceptó un trabajo como ingeniero que conllevaba autorización de seguridad. Sabía que si intentaba salir de la Unión Soviética, le denegarían una visa de salida y lo pondrían bajo vigilancia.

Cuando nació Madorsky, su padre dejó ser ingeniero para convertirse en reparador de televisiones. Quería un trabajo que no le impidiera intentar salir del país en cuanto caducara su autorización de seguridad dentro de 10 años – y también, ganaba el triple de salario en esa profesión.  “Esa era la antigua Unión Soviética,” dijo Madorsky, “¡¿Que se le va a hacer?!”

Cuando Madorsky tenía 11 años, su familia obtuvo el estatus de refugiado bajo la categoría de grupos perseguidos por razones religiosas. Ella no quería salir hacia los Estados Unidos pero sus padres le convencieron prometiéndole que podría tener su propia habitación. 

Llegaron en Nueva York el 12 de mayo de 1989. Vivieron en un apartamento de solo una habitación en Brooklyn. Le dieron la habitación a Madorsky. “Realmente sentía como si yo estuviera viviendo el ‘sueño americano’,” expresó Madrosky, aun cuando un tiempo, la habitación solo tenía un trozo de gomaespuma para dormir.

“Al venir de la antigua Unión Soviética, no estaba acostumbrada a que la gente me tratara bien. Una de mis cosas favoritas de EE.UU. es la simpatía de la gente. Muchos dicen que los americanos son superficiales cuando te dicen, ‘¡Hola!, ¿cómo está?’ y, ‘¡Qué tenga un buen día!’ “¿En serio?  Imagina en su lugar gente te grite y te frunza el ceño  .” 

En la antigua Unión Soviética no era permitido practicar ninguna religión. Ella recuerda sus padres callándole   cuando les preguntó quién era Dios. Pero otras personas sabían que la familia era judía y les acosaban. En Brooklyn, por el contrario, Madrosky asistió a una yeshivá, una escuela judía ortodoxa, y dice que otros la menospreciaban porque no era lo “suficientemente judía.” 
  
A la izquierda, Madorsky en la Gran Pirámide de Giza en mayo de 2013.
Viajó a Cairo durante un puesto en destaque de
Procesamiento de Refugiados en Sollum, Egipto, en la frontera con Libia.
Su madre es rubia con ojos claros y creció con apellido ruso. No sufrió los perjuicios que tuvo Madorsky, o, peor aún, los que sufrió su padre. Cuando su familia volvió a Rusia de visita después de su graduación en 2001, la perspectiva que tenía su madre sobre Rusia cambió. En una ocasión, mientras estaban en un bus, los pasajeros degradaron públicamente a los judíos y los Madorskys se desplomaron en sus asientos. Su madre dijo, “Esto no es como lo recordaba.”

En 2003, Madorsky volvió una vez más mientras vivía en Polonia. Dice que iría de nueva, pero solo si tuviera “ motivos extremamente apremiantes.”

Madorsky se unió la División de los Asuntos Refugiados de USCIS en 2009. Los oficiales del Cuerpo de Refugiados de USCIS viajan por lo menos 180 días al año. Ella hacía viajes de seis a ocho semanas, y a veces escogía estadías más largas. En 2011, estaba de viaje por 10 meses, incluso 6 meses en Bagdad. También ha viajado a Nepal, Malaysia, Tailandia, Kenia, Etiopía, Jordán, Bahréin, Romania, Egipto y Siria.  Fue la miembro del último grupo que entró a Siria antes de la guerra.  

“En este trabajo ocurren muchas cosas horribles con frecuencia. Aunque puedes ayudar a la gente, solo al escuchar sus historias es desmoralizante porque sabes que estas situaciones pasan y los humanos tienen la capacidad hacerles cosas horribles a los demás.” 

Algo que la ha motivado es su interés profundo en estudiar el crimen de cometer genocidio. Antes ella impartía clases sobre el Holocausto en Auschwitz, Polonia. “Cuando te detienes por un momento y echas un vistazo a  la abrumadora historia  de las atrocidades hechas contra los judíos, gitanos y otros durante el Holocausto, empiezas a comprender que no fue una sola tragedia en masa. Fueron 11 millones de tragedias individuales.”

Madrosky cambió de trabajo en agosto de 2014 y ahora entrena a otros oficiales en cómo hacerles entrevistas a refugiados. Ella quiere crear un programa de capacitación sobre adaptación centrado en los riegos laborales como  estrés traumático secundario y el agotamiento. ”Perdimos contacto con nuestros queridos y nuestras comunidades. Tenemos que aprender funcionar a sin tener una base sólida, mientras absorbemos un sinnúmero de relatos de sufrimiento y pérdida.”

De vez en cuando viaja a dar talleres de capacitación en  y llevar a cabo entrevistas. Pero después de haberse mudado 33 veces a lo largo de su vida, aquí ha sido el lugar donde por más tiempo ha vivido, además de cuando vivió en la antigua Unión Soviética cuando niña.

Madorsky aún escribe, tanto para  su disfrute personal como para su trabajo, pero ahora lo hace en una computadora. Con más de un poco de estoicismo ruso, respondió: “No puedo escribir demasiado, pero está bien.”  

martes, 3 de mayo de 2016

Parte II: Semana de Reconocimiento al Servicio Público, "Cómo un pequeño gesto se tradujo en una nueva carrera para una oficial de Texas"

En esta serie de cuatro blogs en celebración de la Semana de Reconocimiento al Servicio Público, honramos la dedicación de los empleados de USCIS, quienes cumplen la misión de USCIS de asegurar la promesa de América como nación de inmigrantes.

Por: Benjamin Rubenstein


González con su hija Marina
e hijo Isaiah. González dice que
“son la razón por la que doy lo mejor de mí.”
“Durante mi infancia y adolescencia no sabía que existía otro mundo fuera del límite de las 48 millas de Eldorado, Texas,” dijo Maribel (Mary) González, una oficial de servicios de inmigración que labora en el Centro de Servicio de USCIS en Dallas, TX.


De hecho, la misma ciudad de Eldorado, cabecera municipal del condado de Schleicher en el sudoeste de Texas, ocupa solamente una pequeña parte de esas millas. Su clase graduada de 1982 fue la más grande en la historia de la escuela, y solo contó con 48 estudiantes. Su madre trabajaba en el molino de lana de Eldorado, que antes de que cerrara sus puertas era el molino más antiguo en el sudoeste de los EE.UU.. Su abuela envasaba sus propias verduras y preparaba mermelada y dulces.


González (izquierda) con su amigo Joe en el festival El Campeonato Culinario Mundial Anual de Cocina de Chivos el 6 de sept de 2015. Más de 200 equipos sazonan y cocinan el chivo y compiten por trofeos, dinero y por sentirse orgullosos. El evento también tiene vendedores de arte, bailes en la calle y el “Galope de la Cabra, una divertida carrera y caminata en un ambiente gracioso,” según González.
Al tener su ciudad una población de apenas 2,000 personas, González conocía a todo el mundo, y todos le conocían a ella, a sus padres y a sus seis hermanos. “Siempre me pareció interesante  ese tipo de ambiente” dijo Mary. “Aproveché mucho crecer en un pueblecito.”    

González visita su ciudad para ir al Campeonato Culinario Mundial Anual de Cocina de Chivos en el pueblo vecino de Brady, Texas. Eldorado está a cinco horas en coche de Dallas . “Mucha gente, cuando no sabe cómo describir el sabor de un chivo, dice que sabe a pollo. No, no sabe a pollo. Tiene su propio sabor”.

Mary quiso asegurarse que sus hijos, Mariana, de 21 años, e Isaiah, de 23 años, se relacionaran con el ámbito e intimidad de un pueblecito. A ellos les gusta el suroeste de Texas pero prefieren el “Gran Dallas”.  

Después de escuela secundaria, González se matriculó en un instituto comercial ubicado en San Ángelo, Texas, un pueblo cercano . Recuerda a la secretaria de admisiones preguntándole por su ”Green Card” (Tarjeta Verde). González, nacida en Texas, no tenía ni idea lo que era eso y respondió, “No tengo una tarjeta de American Express; lo voy a pagar con cheque.”  

Su amiga mostró su Tarjeta Verde, pero González no tenía ni idea lo que significaba. 

Luego González se ingresó al ejército. Con esa decisión, fue que se dio cuenta que existía un mundo fuera del límite de las 48 millas de Eldorado. Para empezar, tuvo la oportunidad de salir y ver Dallas por primera vez (y aún recuerda cuán congestionada lucía en comparación con Eldorado.)


González, (derecha) con el soldado raso
Campbell mientras trabajaban
con el sistema de misiles Perishing
en Alemania en 1987.
 
Salió bien en el examen de aptitud para el ejército. El reclutador en San Ángelo le preguntó si quería trabajar con computadoras. Respondió “Sí”, pensando en adquirir destrezas útiles para su futura vida como civil. Añadió que el reclutador nunca mencionó que las computadoras eran parte del sistema Pershing de misiles balísticos nucleares. 

González trabajó en Alemania como especialista en materiales electrónicos por casi seis años. Cuando terminó la Guerra Fría, el ejército necesitaba menos operadores de misiles, por lo que hizo que por los siguientes cuatro años se convirtiera en especialista de contabilidad en Fort Benning, Georgia. 

Después de su servicio militar, González visitó la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas para aprender sobre oportunidades del empleo.  Mientras estaba en la sala de espera, escuchó  a una mujer que también buscaba empleo pero tenía dificultades en comunicarse en inglés. La mujer se le acercó a González para que la ayudara. González, quien es mejor hablando español que traduciendo, hizo lo que pudo. 

González en un campo de algodón en Eldorado en octubre de 2013,
burlándose de su novio quien en su estado natal de Missouri
puede tener maíz pero el suyo tiene algodón y fútbol americano.
Un contratista cuya compañía trabajaba para el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización (INS, por sus siglas previas en inglés) (una agencia que existía antes de que se creara el Departamento de Seguridad Nacional) escuchó a la mujer pidiéndole a González que le tradujera, e inmediatamente le preguntó a González si solicitaría un  empleo en su empresa. González lo hizo y recibió una oferta de empleo unos meses de más tarde. Un año luego de eso, ya era una empleada federal.

Al combinar su servicio público con su servicio en el ejército, González cumplió recientemente 30 años de servicio a su país.

Ella ha ocupado muchas posiciones en USCIS. Por supuesto, hoy sabe qué es una Tarjeta Verde. También dice que entiende por qué mucha gente quiere venir y vivir el ‘Sueño Americano.’

“Vivo el Sueño,” dijo Mary. “Conseguí este trabajo por casualidad y ha sido una bendición”. Cuando ayudé aquella mujer, no tenía ni idea del impacto que tendría ese gesto y las oportunidades que me traería. Nunca  volví a ver a esa mujer. Espero que consiguiera el trabajo para el cual la ayudé.” 

Desde la izquierda; Las hermanas, Geral, Christy, González y Georgie en mayo de 2015 en el primer aniversario de la muerte de su madre, en el pequeño cementerio donde sus familiares están enterrados. González dice que es donde quiere que dispersen sus cenizas. “Todo lo que conocía y quería estaba dentro de los límites de las 48 millas de Eldorado,
aunque vengo de una familia humilde, lo tenía todo.”


lunes, 2 de mayo de 2016

Parte I: Semana de Reconocimiento al Servicio Público, "Para este Refugiado Político, EE.UU. es la Tierra de las Personas Libres y el Hogar de las Bayas”

En esta Semana de Reconocimiento al Servicio Público, honramos la dedicación de los empleados de USCIS, quienes  cumplen la misión de USCIS de asegurar la promesa de América como nación de inmigrantes.

Por Benjamin Rubenstein

“No tengo muchos recuerdos sobre mi vida antes de cumplir mis 7 años de edad. No recuerdo un parque infantil o montar en bicicleta. No recuerdo mucho jugar, excepto en una actividad en un campamento de refugiados en las Filipinas. Cada viernes en la tarde alguien presentaba una obra de teatro para entretener a los refugiados. Lo recuerdo como bien divertido, quizás porque hacían sonidos  graciosos y nos hacían reír. Ni tan siquiera entendía de lo que hablaban.”

La foto de procesamiento de Vue como
 refugiado en Morong, Bataan, Filipinas en 1983.
Thor Vue, un director asociado  en la Oficina de Contratación de USCIS en Williston, Vermont, nació en un campamento de refugiados en Tailandia después de la guerra de Vietnam. Su familia, perteneciente a la tribu hmong, formó parte de una operación clandestina de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) conocida como la Guerra Secreta, en la cual la CIA contrataba a miles de locales para luchar en contra de los comunistas. Después de la guerra de Vietnam, el ejército norvietnamita buscó, persiguió y mató a los veteranos de dicha operación. 

La familia de Vue huyó de su pueblo ubicado en la ladera de Laos hacia Tailandia, donde vivieron por años bajo la protección de un programa conjunto entre las Naciones Unidas y EE.UU. Cuando Vue, quien ahora tiene 39 años, tenía 7 años, su familia mudó  a las Filipinas donde permanecieron por meses aprendiendo inglés y preparándose para venir a EE.UU. Su dieta consistía de arroz en un bol de agua con una barra de azúcar morena. “No puedes partir a la mitad esa barra de azúcar, tienes que masticarla para darle sabor al arroz. Esa era nuestra dieta diaria. De vez en cuando había pollo, pero la mayoría solo consistía de agua de arroz.”

Vue tiene un recuerdo muy vívido: recuerda su abuela vomitando durante el vuelo desde las Filipinas a EE.UU. “No podía comer la comida. Me sentí muy mal por las personas que estaban sentados a su lado. Nuestras dietas eran diferentes.”

Flaco y desnutrido, Vue llegó a San Francisco, California en 1984. Su familia era una de las miles de familias refugiadas por razones políticas a quienes EE.UU. les otorgó asilo después de la guerra de Vietnam. Los miembros del Servicio de Inmigración y Naturalización (anteriormente INS, agencia que existía antes de establecer el Departamento de Seguridad Nacional, DHS) acogieron a su familia y procesaron juntos a sus padres, abuelos y hermanos menores. “En definitiva, apreciamos este acto del INS. Claramente nos ayudó a mantenernos juntos”.

Su familia hizo su vida en el área de la bahía de San Francisco y luego en Eureka, California. En Tailandia, el padre de Vue era un herrero, pero en EE.UU. ha trabajado como granjero. Vue le ayudaba a recoger arándanos azules. “Me encantan los arándanos azules,” dijo Vue. “La mejor parte de recogerlos es que puedes comer uno o dos mientras lo haces”.

Vue y su familia en sus fotos de procesamiento
del refugiado en Morong, Bataan, Filipinas en 1983.
Vue dijo que su familia hacía lo mismo que cualquier otra familia de inmigrantes, trataban de salir adelante y hacer lo que fuera posible. Vivieron en viviendas asequibles para personas de escasos ingresos económicos. “No era lo mejor, pero al menos era algo”, comentó Vue.

La mayoría de los residentes de ese lugar eran hmong-americanos. “Fue difícil integrarnos y asimilar  la cultura americana”, expresó.

A pesar de los retos que tuvo para asimilar la cultura, Vue tuvo éxito. Es un veterano del ejército de la Marina, obtuvo un Doctorado en Derecho de la Facultad de Derecho de la 
Universidad de California en Berkeley, y una Maestría en Administración Pública de la Universidad del Sur de California. Siempre supo que trabajaría en el servicio público para hacer algo por la comunidad, y sucedió que poco después de trabajar con el Departamento de la Defensa, regresó adonde empezó toda su trayectoria en EE.UU.: a USCIS. En su posición actual, Vue supervisa las políticas de adquisiciones y ayuda hacer los contratos de los centros de apoyo de servicios de inmigración, asegurando que las demás familias tengan lo que necesitan para sobrellevar el proceso.

Vue encima de la montaña Mansfield,
la cima más alta en Vermont, el 11 de julio de 2015.
Vue también pasa mucho de su tiempo libre como voluntario. Es socio del Comité de Energía de South Burlington, Vermont, que le provee al ayuntamiento políticas para reducir el consumo de energía y promover el uso de energía renovable. Es miembro del Upper Valley Wilderness Response Team, un equipo de búsquedas y rescates.  Es miembro voluntario del consejo sobre viviendas asequibles, que colabora con miembros de la administración y de la comisión de planificación del condado.  “Apoyo el sistema de vivienda asequible. Es el ambiente en el que crecí”.

Los padres de Vue viven en California y aún tienen su granja. Venden fresas en un mercado local de agricultores. Vue les visita cuando puede y todavía roba algunas fresas.  “Les digo que tengo que hacer una prueba de sabor,” comentó Vue. “Soy el ejecutivo que hace las pruebas de sabor para saber si están listas para recoger”.

Nota del autor: Me disculpé con Vue por no conocer mucho de la cultura hmong. Me dijo: “Está bien. La población general no sabe quiénes son los hmongs. Hay solamente 4 millones de hmongs a nivel mundial. En EE.UU. solo hay un cuarto de millón. La mayoría de ellos viven en Minnesota o California. Cuando alguien nuevo me pregunta quién soy, les hago adivinar y van atreves del espectro cultural --  chinos, coreanos, y así por el estilo. Nunca espero que alguien sepa que soy hmong.”

viernes, 29 de abril de 2016

myUSCIS Obtiene Galardón “Propulsando la Innovación”

USCIS siempre se esfuerza en mejorar el servicio al cliente. Nuestra herramienta myUSCIS, que ayuda a las personas a navegar por el proceso de inmigración de manera electrónica en un formato adaptado para dispositivos móviles, es un componente principal de ese esfuerzo.

El 25 de abril, el Comité Estadounidense de Tecnología y el Consejo Asesor de la Industria Tecnológica  reconoció nuestro trabajo con myUSCIS con el galardón general “Propulsando la Innovación” (Igniting Innovation Award) en la exhibición y premiación “Propulsando la Innovación” de ACT-IAC celebrada en Washington, D.C. Un panel de jueces compuesto por personas del gobierno y la industria seleccionaron a USCIS como el ganador general entre 40 finalistas en las áreas de seguridad cibernética, tecnología móvil y análisis de datos, entre otras. 


(Izquierda a derecha) Craig Schneider, Beth Gomolka, Allison Smith, Wendy DeLapp

La herramienta myUSCIS fue lanzada en diciembre de 2014. Esta provee información actualizada acerca de proceso de solicitud de beneficios de inmigración; herramientas de preparación para la naturalización, como por ejemplo las pruebas de práctica sobre educación cívica (disponible en inglés y español); y recursos para encontrar clases de preparación para la ciudadanía y localizar médicos autorizados a través de la nación.

Los planes futuros para myUSCIS incluyen la capacidad para verificar el estatus de casos pendientes, comunicarse con USCIS, coordinar entrevistas, aprender sobre la disponibilidad de visas y presentar solicitudes de naturalización en línea.

Para más información, visite nuestra página "USCIS Recibe el Galardón “Igniting Innovation Award”.