viernes, 11 de septiembre de 2015

Para este Dominicano, una Recompensa por el Servicio Militar: la Ciudadanía

Ramón Melocarela ha demostrado un espíritu de perseverancia, lealtad y optimismo a lo largo de su camino primero desde su natal República Dominicana, luego por la ciudadanía, hasta ser reconocido por USCIS como Ciudadano por Elección Destacado de 2013 y ahora, su promoción al puesto de Supervisor de Oficiales de Inmigración de USCIS.

Ramón se convirtió en residente permanente en 1993 luego de ser pedido por su padre. Después de completar sus estudios en mercadeo, se unió a la Reserva del Ejército de Estados Unidos y solicitó la ciudadanía en 2004. “El país estaba enfrentando tiempos difíciles luego del 9/11. Yo quería hacer mi parte y pensé que la mejor manera de hacerlo era sirviendo en la milicia”.

Miembros de las Fuerzas Armadas de EE.UU. pueden ser elegibles a la ciudadanía si cualifican bajo la Sección 328 o 329 de INA (para más información, vea la página Ciudadanía para Militares). Sin embargo, su solicitud no fue aprobada en ese momento. 

En el 2006 Ramón fue destacado a Irak durante la Operación Libertad para Irak (Operation Iraqi Freedom). Ese noviembre, presentó su solicitud una vez más. Fue aprobada y en febrero de 2007 prestó el Juramento de Lealtad junto a sus colegas en el servicio durante una ceremonia especial de naturalización en Irak.

Ramón describe su ceremonia de naturalización como un momento “casi surreal” porque estaba en Irak con sus “hermanos y hermanas en armas a la derecha y a la izquierda”.  Fue “un momento que muy pocas personas fuera de la milicia puedan entender, pero quizá otros miembros uniformados del servicio sí puedan, porque existe un lazo muy fuerte que se desarrolla entre colegas”, dice. Ramón también recuerda cuán impresionado estuvo con la dedicación y servicio que experimentó de parte del personal de USCIS en Irak durante el proceso de naturalización.

 

Ramón Melocarela, en la foto con la Teniente Saunders del ejército estadounidense, recibe su certificado de naturalización durante una ceremonia especial en Irak.


Luego de convertirse en ciudadano y regresar de Irak, se mudó a California donde comenzó su búsqueda de empleo. Trabajó con varias agencias gubernamentales por corto tiempo antes de que USCIS le ofreciera un trabajo en 2088. El comenzó trabajando como oficial de inmigración, pero fue destacado por segunda vez a servir militarmente en Irak.

A principios de 2015 fue promovido a supervisor en la Oficina Local de USCIS en Nueva York.

“Soy parte de algo más grande que yo, en este caso USCIS, lo que me brinda gran orgullo”, dice Ramón. “Cada expediente; cada solicitud, representa una persona y tratamos a cada una de ellas con respeto”. Él ha sido testigo de cómo solicitantes de edad avanzada lloran de felicidad luego de aprobar su examen de naturalización y ha visto el orgullo y la satisfacción en las caras de la gente.

Su mensaje para cualquier persona pensando en solicitar la ciudadanía estadounidense es simple: “Usted no será discriminado por su raza, país, fe, origen u otra razón; usted será tratado con respeto y en forma justa. Yo solicité la ciudadanía una vez y no me fue aprobada; eso no significó que hubiese sido discriminado. Esto no me impidió solicitar una vez más y convertirme en ciudadano”.

Aprenda más acerca de cómo convertirse en ciudadano en el Centro de Recursos de Ciudadanía.

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