martes, 26 de julio de 2016

La Contribución de Mariela Melero a Ciudadanía en Camino: Experiencias de Naturalización

Festival Folklife del Smithsonian 2016

Nota del editor: Durante la jornada “En camino” (On the Move) del Festival Folklife 2016, se llevaron a cabo dos sesiones con representantes del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU., un examen corto de naturalización y una discusión en torno a experiencias de naturalización.. Mariela Melero, de USCIS compartió con nosotros su propia historia de naturalización.

Durante el Festival Folklife del Smithsonian de la semana pasada, tuve la oportunidad de compartir mi historia de ciudadanía. Cuando mostré a la audiencia mi Certificado de Ciudadanía, recordé por qué es una de mis posesiones más atesoradas. Este certificado representa el paso final en mi jornada para convertirme en ciudadana estadounidense. Mi primer paso, sin embargo, comenzó en otro lugar: una isla en el Caribe.

Nací en Cuba y viví allí durante mi niñez temprana. De niña, recuerdo que mi padre pasó un tiempo encarcelado debido a sus creencias. Ahora sé que durante ese tiempo la inestabilidad política en Cuba llevó a muchas personas a buscar una nueva vida en los Estados Unidos, pero abandonar a Cuba fue un proceso difícil.

Durante mi último día en Cuba mi madre no tuvo corazón para decirnos a mi hermana y a mí que nos iríamos para siempre. Muchas familias viajaron con sólo unas pocas piezas de ropa. Pero cuando nos dijeron que la muñeca de mi hermana no podía viajar con nosotros, se nos hizo claro que este sería un adiós final. Mi madre, sin embargo, conservó la pequeña falda amarilla de la muñeca, para que siempre tuviéramos un recuerdo tangible de ese juguete.
Mariela Melero comparte la historia de la muñeca que ella y su hermana tuvieron que dejar atrás. Ella donó la pequeña blusa de la muñeca al Instituto Smithsonian. Foto cortesía de Mariela Melero.

Mi jornada continuó al principio en México y luego en Puerto Rico, donde pasé los siguientes 15 años. Cuando tenía 11 años y mi hermana María 16, pasábamos nuestro tiempo ayudando a nuestros padres a prepararse para el examen de naturalización. Estudiábamos 50 preguntas y les dábamos tutoría a nuestros padres hasta que se sintieron suficientemente confiados en que sabían las respuestas. Debido a mis destrezas de tutoría superiores, mis padres contestaban fácilmente las preguntas que yo preparaba, ¡mucho mejor que las que mi hermana usaba para ayudarles! 

Ahora trabajo para el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, lo que me permite ayudar a otros, al tiempo que me sirve como recordatorio de mi propia jornada. He ayudado a inmigrantes a hacer realidad su sueño de ciudadanía por más de veinte años y no me imagino haciendo algo diferente. Le doy gracias a mi familia por caminar conmigo esta increíble jornada, y a mis colegas por ayudar a otros a hacer realidad su sueño de ciudadanía. ¡Pero especialmente agradezco a mi asombrosa familia de nuevos estadounidenses! 
Nuevos inmigrantes en EE.UU. celebran su naturalización. Foto cortesía del servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos. 

1 comentario:

  1. Seremos agradecidos a este hermoso pais que nos recibio y protegio. Pero que dificil dejar atras nuesttos afectos y la vida entera, a mis padres como es mu caso. Hermosa historia y alentadora. gracias por compartirla

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